El eje principal de este diseño se centró en poder extender el local hacia la vereda de tal forma que se entendiera como parte del interior, manteniendo su estética acogedora y fresca.
Generamos una estructura de hierro para recibir el mosaico calcáreo rosa con el que revestimos la barra mostrador e incorporamos como baranda una reja antigua de ascensor reciclada.
La paleta de colores se mantuvo, dándole mas protagonismo al naranja y el azul en las patas de las mesas, donde desarrollamos un diseño cilíndrico. Acompaña esta idea, un banco que bordea todo el deck para aprovechar al máximo el espacio.
También nos interesó aportar textura y color, con una selección de plantas aromáticas y nativas.